Los Cuentos de Tío Tigre y Tío Conejo


Los cuentos folklóricos, como piezas de tradición oral mantenidas a través de innumerables generaciones, con frecuencia revelan el carácter e idiosincrasia de una sociedad y su gente, encapsulando ideologías, mensajes y significados en historias simples que forman las bases de cada cultura.


América Latina tiene una rica tradición de cuentos folclóricos, y un motivo que se repite con frecuencia en los relatos de las naciones alrededor del Ecuador (Ecuador, Panamá, Colombia, Venezuela, Cuba, etc.) es el ‘Tío Conejo’, un personaje engaoso importado de África, donde toma la forma de una liebre.

Los países latinoamericanos de esta latitud recibieron el influjo más grande de esclavos traídos de África del Sur, Centro y Occidente, y la huella de su herencia es evidente en todas sus manifestaciones culturales, incluyendo los cuentos folclóricos.

Tal como en Jamaica y el Sur de los Estados Unidos - donde adoptó el nombre de ‘Br’er Rabbit’ (Hermano Rabito) -, Tío Conejo puede parecer débil e indefenso, pero es en realidad habilidoso, inventivo y de mente ágil, todo lo cual le ayuda a salirse con la suya casi siempre. 

Una versión moderna y más benigna de este personaje es ‘El Conejo de la Suerte’.


Dependiendo del mensaje de la historia, Tío Conejo usualmente se asocia con otros animales representando diferentes atributos humanos (por ejemplo, ‘Tío Mono’, ‘Tía Tortuga’, ‘Tío Rabipelado’, etc.). Sin embargo, en Venezuela, el personaje de Tío Conejo fue indeleblemente asociado con Tío Tigre.

Aún cuando los tigres no son nativos de América Latina, el vulgo llama 'tigre' al ocelote y al jaguar. 

Tal como Tío Conejo es pequeo y débil, Tío Tigre es fuerte y poderoso, pero lento y poco astuto. 

A un nivel social global, el personaje del engaoso representa al oprimido, pero en América Latina Tío Conejo también representa la viveza criolla de su gente. 

Pero no todos los aspectos de Tío Conejo son benignos - el tramposo puede representar también la falta de moralidad, engaando, embaucando y usando cualquier método necesario para conseguir su propósito.

De igual forma, Tío Tigre representa al opresor o la autoridad, y junto con Tío Conejo, el dúo juega una simbiótica danza de voluntades, no muy alejada de la de ‘Tom y Jerry’ en las caricaturas modernas. 

Esto es especialmente evidente en las adaptaciones de los cuentos para la audiencia infantil, en quienes encontraron su más ávidos lectores.

En 1945, el escritor y periodista Venezolano Antonio Arráiz rescató la tradición oral de estos cuentos y los compiló, publicándolos bajo el nombre de "Tío Tigre y Tío Conejo".

Desde entonces, el libro se convirtió en un artículo fijo en hogares y escuelas, y aún se encuentra en edición hoy en día. 

Algunos de los cuentos recopilados son "El conuco de Tío Conejo", "Tío Tigre y las Avispas", "Por Qué los Conejos Tienen el Rabito Tan Corto", y "Tío Conejo y La Mata de Mango", entre otros.

He aquí un ejemplo de un cuento corto:

La Vaca de Tío Conejo
Tío Conejo estaba dormitando acostado en una piedra, cuando de repente Tío Tigre llegó por detrás y se abalanzó sobre él.

- ¡Al fin te atrapé! - dijo - ¡Te voy a devorar!
- ¡Ah! Pero se va a quedar con hambre! - respondió Tío Conejo, sagaz - Yo estoy muy flaquito y tengo muy poca carne. En cambio, -dijo, sealando unas enormes rocas que sobresalían en lo alto de la colina- allá arriba hay unas vacas muy gordas y le puedo regalar una.
Tío Tigre, que tenía muy mala vista, vió el tamao de las rocas y se imaginó el banquete que se iba a dar.

-Está bien.- dijo - Si me das una vaca gordita, te perdono la vida.
-¡Trato hecho! - accedió Tío conejo - ¡Voy por ella!
Y se fue corriendo cerro arriba. Cuando llegó, le gritó:
- ¡Abra bien los brazos, Tío Tigre, que ahí le mando una vaca bien gorda!
Tío Tigre abrió los brazos y se puso a esperar su vaca. Mientras, Tío Conejo empujó con todas sus fuerzas la roca más grande de la cima, que rodó cerro abajo y aplastó a Tío Tigre como una cachapa.
Y así, una vez más Tío Conejo se salvó de las garras de Tío Tigre.

Se han hecho muchas adaptaciones de estos cuentos, incluso para películas animadas y obras de teatro infantiles. 

La importancia de Tío Tigre y Tío Conejo en el folclor venezolano fue puesta de manifiesto cuando en 1997 la oficina de servicio postal de este país (IPOSTEL) editó una serie de 10 estampillas con imágenes alusivas a estos cuentos.



Mientras tanto, Tío Tigre y Tío Conejo continúan en su pelea eterna entre el bien y el mal, deleitando a lectores y audiencias de todas partes.


The Tales of Uncle Tiger and Uncle Rabbit


Folk tales, as pieces of oral tradition carried out for countless generations, often reveal the character and idiosyncrasy of a society and its people, encapsulating ideologies, messages and meanings in simple stories that form the foundations of each culture.

Latin America has a rich tradition of folk tales, and one motif that is often repeated across the nations along the Equator (Ecuador, Panama, Colombia, Venezuela, Cuba, etc.) is ‘Tio Conejo’ (‘Uncle Rabbit’), a trickster character imported from Africa, where it takes the form of a hare.

Latin American countries on this latitude received the largest influx of slaves brought in from West, Central and South Africa, and the imprint of their heritage is evident in their cultural manifestations, including their folk tales.


Just as in Jamaica and the South of the United States - where it adopted the name of ‘Br’er Rabbit’ - , Uncle Rabbit may seem weak and defenseless but is in fact resourceful, inventive and fast-thinking, all of which helps him to get away with most anything. 

A modern and more benign version of this character is ‘Bugs Bunny’.

Depending on the message of the story, Uncle Rabbit is usually associated with other animals representing different human attributes (i.e. ‘Uncle Monkey’, ‘Aunt Tortoise’, ‘Uncle Opossum’, etc.). However, in Venezuela, the character of Uncle Rabbit was indelibly associated with Tío Tigre (‘Uncle Tiger’).

While Tigers are not native to Latin America, the common folk call ‘tiger’ both the Ocelot and the Jaguar. Just as Uncle Rabbit is small and weak, Uncle Tiger is strong and powerful, but slow and feeble-minded.

On a global social level, the trickster character represents the oppressed, but in Latin America Uncle Rabbit also represents the native cunning of its people. 

But not all aspects of Uncle Rabbit are benign - the trickster can also represent lack of morals, framing, deceiving and using any method necessary in order to reach his goal.

On the same level, Uncle Tiger represents the oppressor or the authority, and along with Uncle Rabbit, both play a symbiotic dance of wills, not unlike that of ‘Tom and Jerry’ in modern cartoons. 

This is especially evident in the popular adaptations of the tales for the younger audience, in which they found their most avid readers.



In 1945, the Venezuelan writer and journalist Antonio Arráiz rescued the folk oral tradition and complied the tales, publishing them under the name ‘Uncle Rabbit and Uncle Tiger’, a book which became a staple in local schools and homes, and is still in print. 

Some of the compiled tales are "Uncle Rabbit’s farm", "Uncle Tiger and the wasps", "Why Rabbits’ Tails are So Short", "Uncle Rabbit and the Mango Tree", among others.

Here’s an example of a shorter tale:

Uncle Rabbit's Cow

Uncle Rabbit was sleeping on a rock when, suddenly, Uncle Tiger came from behind and pounced upon him.
"I finally got you!" he said. "I’ll eat you up!"
"Ah, but you’ll remain hungry." replied Uncle Rabbit, sagely. "I’m scrawny and have little flesh. But," he said, pointing towards a group of boulders edging the top of the cliff. "Over there, there are some fat cows and I can give you one."
Uncle Tiger, who had very bad eyesight, saw the size of the boulders and imagined the feast he’d have.
"All right." he said. "If you give me a fat cow, I’ll let you live."
"Done deal!" agreed Uncle Rabbit. "I’ll go get it!"
And dashed uphill. Once he got to the top, he shouted:
"Open your arms wide, Uncle Tiger! I’m sending you a big fat cow!"

Uncle Tiger opened his arms and waited for his cow. Meanwhile, Uncle Rabbit pushed with all his might the biggest boulder of the lot, which rolled downhill and smashed Uncle Tiger flat like a corn pancake.

And thus, Uncle Rabbit escaped once again from Uncle Tiger’s claws.

Many adaptations have been made of these tales, some even for animated features and children'́s theatre plays. 

The importance of Uncle Rabbit and Uncle Tiger in Venezuelan folklore was made manifest when in 1997 the national postal service (IPOSTEL) issued a series of 10 stamps with images allusive to these tales.


Meanwhile, Uncle Tiger and Uncle Rabbit keep in their eternal struggle of good versus evil, delighting readers and audiences everywhere.

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