Es posible que lo hayan visto en las noticias o que lo hayan padecido ustedes mismos: olas de calor extremas, con temperaturas por encima de lo normal día tras día, durante semanas.
La tendencia -que ha venido en aumento durante décadas- se ha vuelto tan recurrente que casi nos hemos acostumbrado peligrosamente a ella. Pero hay un límite al calor que podemos soportar.
Cada año, las temperaturas globales alcanzan otro 'hito histórico', en una curva ascendente que no parece detenerse. ¿Por qué estamos experimentando temperaturas tan increíblemente altas? ¿Hay algo que podamos hacer?
Conoce aquí ocho de los factores que, combinados, están detrás de la causa de estas temperaturas extremas, y qué podemos hacer para ayudar.
1.- El efecto invernadero
Durante los primeros años de la década de 1980, científicos de todo el mundo advirtieron sobre los efectos dañinos de la acumulación de gases de invernadero en la atmósfera.
Estos gases, explicaron, se originan en la industria humana y crean una especie de manto en la atmósfera que atrapa la radiación del sol, elevando la temperatura por todo el planeta - el llamado "
efecto invernadero".
Hay que decir que la Tierra ya disfruta de un efecto invernadero natural "suave" que la mantiene en un promedio habitable de aproximadamente 15 °C en lugar de unos helados -18 °C.
En este efecto invernadero natural, la radiación del sol pasa a través de la atmósfera. Los gases naturales como el dióxido de carbono (CO ) y el metano (CH ), junto con el vapor de agua absorben y dispersan esta energía, calentando la superficie de la Tierra, y el resto se devuelve al espacio como radiación infrarroja.
Sin embargo, las concentraciones anormalmente altas de estos gases de efecto invernadero en la atmósfera reducen drásticamente la capacidad del planeta para enfriarse irradiando calor excedente hacia el espacio.
Desde que se emitieron estas primeras advertencias, muchos cambios -a las industrias, materiales, productos, legislaciones, etc.- se hicieron en todo el mundo, pero no consistentemente, no siempre en la dirección correcta y no lo suficientemente rápido.
2.- Menos nubes
A todos nos gustan los días soleados, pero las nubes son indispensables para mantener el equilibrio energético de la Tierra.
Además de transportar humedad, una manta de gruesas nubes protege a la Tierra de absorber demasiada radiación del sol y ayuda a devolverla al espacio -un efecto llamado 'albedo' por los científicos.
Sin embargo, en los últimos 20 años, la cubierta de nubes reflectantes de bajo nivel de la Tierra se ha reducido aproximadamente un 1,5% por década. Los
científicos afirman que "desde 2003, la disminución de la nubosidad ha sido responsable de la mitad del aumento del desequilibrio energético de la Tierra".
La Tierra se está oscureciendo - y esa no es una buena noticia.
Menos nubes significa un nivel más bajo de albedo - la Tierra está dejando entrar más radiación que la que refleja, la cual, debido a la acumulación de gases de efecto invernadero, queda atrapada en la atmósfera.
Sin suficientes nubes, los océanos absorben más energía solar en lugar de reflejarla, acelerando así el efecto del calentamiento global.
Además, las temperaturas oceánicas más cálidas reducen aún más la cubierta nubosa de la Tierra, creando aún más calor, en un ciclo vicioso que se refuerza a sí mismo.
3.- El calentamiento de los océanos
Los océanos ocupan la mayor extensión del planeta y actúan como "estanques de enfriamiento" de la Tierra - si los océanos se calientan, la Tierra también se calienta.
En la última década, los océanos del mundo se han calentado a un ritmo acelerado, absorbiendo más del 90% del exceso de calor atrapado por el exceso de gases de efecto invernadero.
Hoy en dia la temperatura de la superficie de los océanos aumentan unos 0,27 grados centígrados por década -
cuatro veces más rápido que el ritmo registrado a fines de los años 80. Un informe del World Resources Institute mostró que la tasa de calentamiento se duplicó entre 2005 y 2025 en comparación con décadas anteriores.
Y esta tendencia no hará más que aumentar en los próximos años.
El calentamiento de los océanos tiene graves consecuencias en todo el planeta. Estas incluyen: el aumento del nivel del mar y un aumento de las inundaciones costeras, olas de calor marino y pérdida de oxígeno en los mares, los cuales destruyen la vida oceánica.
Además, los mares más cálidos aportan energía y humedad extra a las tormentas, haciendo que los huracanes y las lluvias intensas sean mucho más severos.
Según el
World Resources Institute, en el 2023 y a principios de 2024 las temperaturas oceánicas alcanzaron máximos históricos; y si bien parte de ese calor se debió al fenómeno climático de El Niño, el 44% de ese calor récord se atribuyó a que los océanos absorben el calor a un ritmo más rápido que en décadas anteriores.
4.-El Niño, La Niña
Dos fenómenos climáticos vinculados, el Niño y la Niña son todo menos inocentes, y lanzan arrebatos devastadores por todo el planeta.
Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), estas son
fases opuestas del ciclo climático ENSO (El Niño-Southern Oscillation), que cambia las temperaturas oceánicas y los vientos en el Océano Pacífico.
En condiciones normales, los vientos alisios soplan hacia el oeste a lo largo del ecuador, desplazando agua tibia desde Sudamérica hacia Asia. Para reemplazar este volumen de agua caliente, el agua fría surge de las profundidades del océano, en un proceso llamado "upwelling".
El Niño calienta las temperaturas de los océanos, y las aguas superficiales en el Pacífico tropical central y oriental se vuelven mucho más cálidas que la media.
Todos estos cambios causan impactos globales, trayendo fuertes lluvias e inundaciones a partes de América del Sur, causando sequías e incendios forestales en Australia e Indonesia, así como elevando las temperaturas globales y reduciendo la actividad de los huracanes del Atlántico.
Por otro lado, la Niña enfría las temperaturas del océano por debajo de la media. Esto a su vez afecta los vientos alisios, volviéndose más fuertes de lo habitual. Estos empujan el agua caliente hacia Asia, y traen fuertes lluvias a Australia e Indonesia al tiempo que causan sequías severas en las Américas.
Estos dos sistemas son la mayor fuente de extremos climáticos en nuestro planeta.
En general, El Niño ocurre con más frecuencia que La Niña, pero ambos eventos climáticos tienen un impacto en los huracanes y otros eventos climáticos extremos en todo el planeta.
Según un estudio reciente publicado por la revista
Science, El Niño se ha intensificado en un 36% en los últimos 40 años, y se está volviendo más fuerte debido al cambio climático, en un ciclo peligroso que no tiene señales de acabar pronto.
5.-Deforestación global
Además de ser los pulmones de la Tierra -atrapando monóxido de carbono y liberando oxígeno-, los bosques son indispensables para generar y atrapar humedad en el planeta.
El ciclo del agua es simple pero vital para la vida en nuestro planeta, y uno de sus elementos clave son los árboles.
Imagen: California American Water
Aunque los
informes oficiales afirman que la deforestación ha disminuido desde los anos 80, estos estudios no toman en cuenta otras causas extensivas de la deforestación aparte de la tala forestal, como las catástrofes naturales (corrimientos de tierras, inundaciones, huracanes y tornados, sequías extensas, etc.), conflictos armados generalizados e incendios forestales.
La verdad es que la pérdida de bosques a nivel mundial sigue siendo un 63% superior a la tasa necesaria para detener la deforestación al 2030.
Según un
estudio publicado por el Forest Stewardship Council, sólo en 2024 se perdieron 6,7 millones de hectáreas de selva tropical (una superficie casi del tamaño de Panamá), y en las últimas dos décadas, Europa ha perdido 2,25 millones de hectáreas de bosques altos.
El principal culpable de esta deforestación es la agricultura - un 80% de la deforestación global está relacionada con el desbroce de tierras para cultivos y ganado.
Además de disminuir la capacidad de la Tierra para absorber el monóxido de carbono, apenas en el 2024 la deforestación global generó 3,1 gigatoneladas de emisiones de CO₂, lo que contribuye directamente al calentamiento global.
6.- Incendios forestales
Los incendios forestales, a menudo provocados por el hombre y ahora impulsados por el calentamiento global, no hacen más que agravar el problema.
Aunque los incendios no son fenómenos inusuales en la naturaleza, la mayoría de los incendios forestales que han afectado al planeta en años recientes han sido por causa directa de la acción humana, ya sea involuntariamente o por incendiarios.
Según
estudios relevantes publicados en la revista Science, el 43% de los incendios forestales más catastróficos del mundo en los últimos 44 años ocurrieron apenas en la última década.
Datos satelitales de la Universidad de Maryland informaron que la pérdida de cubierta forestal debido a los intensos incendios se ha duplicado en las últimas dos décadas, con la mayor parte de la destrucción localizada en bosques boreales y tropicales en cantidades masivas.
Y aunque, según las estadísticas, la superficie quemada total del planeta ha disminuido debido a cambios en el uso de la tierra en sabanas y pastizales, los incendios forestales catastróficos han aumentado drásticamente en la última década - y los efectos se han sentido en todas partes.
Canadá y el oeste de los Estados Unidos han experimentado temporadas de incendios más largas y severas, con una superficie quemada récord. La cuenca del Amazonas y partes de Brasil y Bolivia han enfrentado una grave destrucción ecológica debido a la deforestación y las condiciones de sequía impulsadas por el clima. Los países del Mediterráneo y de Europa occidental han experimentado olas de calor cada vez más intensas en verano y temporadas de incendios forestales graves y recurrentes. Incluso los bosques del norte en Rusia y Canadá han visto una actividad de incendios sin precedentes.
Cada una de las áreas quemadas requiere décadas antes de que sean capaces de funcionar nuevamente como los pulmones verdes del planeta, en un momento en el que las condiciones de autocuración de la Tierra están muy disminuidas debido al calor extremo.
Aparte de la destrucción material y la pérdida de vidas causadas por estos eventos, los incendios forestales han aumentado los gases de invernadero liberados a la atmósfera, elevado la temperatura global y reduciendo el número de árboles que habrían ayudado con la generación de nubes y el ciclo del agua.
7.- Aumento del consumo de energía
Hervidores, tostadoras, secadores de pelo, unidades de aire acondicionado, calentadores, mantas, minirefrigeradores, laptops, tablets, consolas de vídeo, smartphones, automóviles, trenes, autobuses... Según Our World in Data, desde la década de 1980, el consumo global de energía se ha duplicado.
Este crecimiento obedece a una serie de razones, pero en esencia es porque la población global en estas cuatro décadas se ha multiplicado, y nuestro consumo de energía también ha aumentado, con una proliferación de aparatos eléctricos tan accesibles y difundidos que se han vuelto indispensables para nuestras vidas.
Desde hace tiempo la electricidad se ha considerado una forma de energía 'verde' y 'limpia', ignorando el hecho de que la generación de electricidad requiere de cantidades masivas de carbón, gas natural y combustibles fósiles.
Porque, si bien nuestro
consumo de energía se ha duplicado desde la década de 1980, las fuentes para generarla siguen siendo prácticamente las mismas.
De hecho, sólo el 30% de la electricidad del mundo se genera a partir de fuentes sostenibles, como la energía eólica, solar o nuclear; pero incluso cada una de estas alternativas tiene su propio
impacto ecológico.
La verdad inescapable es que generar energía significa generar residuos y emanar calor.
Lo peor es que, con un aumento de las temperaturas, la primera reacción es encender el
aire acondicionado, en un círculo vicioso que agrava aún más el problema.
8.-Digitalización y Centros de bases de datos
Como con cada nueva tecnología, las tecnologías digitales nos han brindado espléndidos beneficios pero también severos inconvenientes.
Considerada durante mucho tiempo como una opción 'verde' debido a la reducción del consumo de papel (salvando árboles y bosques), esta declaración simplista oculta una verdad más oscura.
La naturaleza práctica de las tecnologías digitales y su proliferación global han traído consigo problemas como la obsolescencia digital y el ascenso de la inteligencia artificial; pero nada aumenta el calentamiento global más directamente que la
contaminación digital y los Centros de bases de datos.
Detrás de cada navegación en la web, juego en línea, streaming de video, posteo en redes sociales, foto que guardamos y búsqueda de IA que hacemos, hay un Centro de base de datos.
De tamaños de campos de fútbol, estos centros son esenciales para el funcionamiento de todas las aplicaciones y servicios digitales que disfrutamos.
Tal como nuestros dispositivos digitales emiten calor cuando los usamos, los Centros de bases de datos también liberan cantidades masivas de calor a la atmósfera. Sin embargo, la tecnología digital requiere de condiciones frías para funcionar correctamente, y con el fin de enfriarse, los centros de bases de datos utilizan cantidades masivas de agua dulce, que se devuelve a la naturaleza con el exceso de calor.
Este exceso de calor no sólo mata a las especies naturales en los ríos, lagos y estanques sino que, cuando llega al mar, contribuye directamente al calentamiento de los océanos.
Se están tomando medidas para reducir el impacto ecológico de estos Centros de bases de datos, pero estas soluciones no llegarán lo suficientemente pronto.
¿Qué hacer?

*Reduce tu consumo de energía - Evita cualquier aparato eléctrico que tenga un equivalente analógico (libros, cobertores, cepillos de dientes, etc.) y compra aparatos eficientes energéticamente.
*Reduce tu huella de carbono - Calcular nuestra huella de carbono y tomar medidas para reducirla al mínimo contribuirá al esfuerzo global contra el calentamiento global.
*Sé un usuario digital eficiente - Limpia regularmente tu correo electrónico, smartphone y archivos en la nube, y se consciente de tu huella digital, desde el dispositivo que usas hasta la actividad que conservas.
*Prefiere soluciones de refrigeración pasiva - Evita el uso del aire acondicionado tanto como sea posible y busca en vez soluciones de refrigeración pasiva, que no requieren energía y no contribuyen al problema del calentamiento global.
*Apoya a las empresas verdes - No se puede negar que, cuando se trata del calentamiento global, las grandes compañías tienen un enorme impacto y responsabilidad. Familiarízate con sus políticas ambientales y apoya a aquellas que tienen prácticas verdes.
*Se consciente de lo que compras - Evita ingredientes como el aceite de palma (que contribuye a la deforestación) o productos naturales que no provengan de fuentes locales responsables.
*Planta árboles - Aunque los árboles son esenciales para disminuir la temperatura del planeta, la acción de plantar árboles no debe terminar ahí. Plantar un árbol también significa proporcionarle las condiciones para crecer de manera saludable con el tiempo, cuidando su supervivencia. Si vives en una ciudad y no puedes tener un jardín, "adopta" un árbol y ayúdalo a crecer, o únete a un jardín comunitario.
Para más ideas e información, consulta nuestros artículos relacionados.
El impacto de nuestras acciones tiene un efecto mariposa: no solo nos afectará directamente, sino también a todo el planeta. Lo que haces en casa, en el trabajo, en tu ciudad, tendrá repercusiones al otro lado del mundo, y también en casa.
Puede parecer superfluo decirlo una vez más, pero es cierto: los gestos pequeños pueden significar una gran diferencia. Así como nuestra negligencia combinada nos ha llevado al límite, nuestras acciones conscientes combinadas pueden ayudar a revertir el daño e inclinar la balanza hacia la recuperación de la Tierra.
Corregir el calentamiento global exige poner la Tierra y la ecología primero en cada acción que tomemos. Eso significa hacer algunos sacrificios personales - ¿vale la pena la Tierra?
La respuesta está en nuestras manos.
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Para Saber Más
Para conocer más sobre el impacto de los Centros de Bases de Datos en el calentamiento global, lean el estudio dirigido por el doctor David Sailor sobre el tema: https://doi.org/10.1115/1.4071922
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